
Para una buena depilación de las partes íntimas nos debemos asegurar de que el vello está seco; es decir, evitar tomar un baño o una ducha inmediatamente antes de la depilación, ya que el vello absorbe el agua y dificulta de esa forma la aplicación de la cera.
Otra cosa importante, como hemos comentado en otras ocasiones, es colocarnos un parche de prueba en una pequeña área de piel, con el fin de asegurarnos de que no hay sensibilidad o reacción alérgica al producto. Hay que tener en cuenta que no todas las ceras son adecuadas para la línea del bikini y la eliminación del vello púbico.
El vello deberá tener una longitud de entre 0,25 y 0,50 centímetros. Caso de que no sea así, es conveniente esperar hasta que alcance esa longitud. Si el vello está muy corto, la mayoría de los productos para depilación no funcionarán con eficacia, ya que no tendrán suficiente cabello para adherirse.
La piel debe estar lavada y totalmente seca, a fin de eliminar cualquier tipo de loción o aceites que puedan impedir la adhesión de la cera al vello. Una vez realizado ésto, se debe calentar la cera con cuidado para que no se sobrecaliente y pueda quemarnos al aplicarla. A continuación, no olvidarnos del parche de prueba de seguridad. La textura debe ser suave y no acuosa. Aplicaremos una capa delgada de cera en la dirección del crecimiento del vello. A continuación tiraremos con un rápido movimiento de la cera cerca de la piel. Hay que tener cuidado de no tirar hacia arriba o hacia afuera. Se debe tirar hacia atrás. Más tarde, limpiaremos la piel con una toalla húmeda y caliente, después de eliminar el exceso de cera.
Debemos evitar usar ropa apretada en las zonas recién depiladas, con el fin de eliminar el riesgo de irritación. Una vez transcurridas de entre 24 y 48 horas, se debe exfoliar la piel con una esponja o algo similar y todo quedará perfecto.

















