
Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de depilarnos la zona púbica es elegir una buena maquinilla de afeitar, a ser posible con hoja curvada. Es decir, se debe utilizar siempre una maquinilla de calidad, ya que una mala elección puede causarnos con probabilidad heridas, dolor al depilarnos, incluso estropearnos la piel de esa zona, posiblemente la más sensible de nuestro cuerpo.
Cuando dispongamos de todo lo necesario para empezar, debemos recortar el pelo con unas tijeras, dejándolo con una largura que no alcance más de medio centímetro. Cortar el vello un poco nos facilitará la labor de depilación y evitará que la cuchilla pueda atascarse o darnos algún tipo de problemas. Una vez hecho esto último, debemos colocarnos un paño de tela mojada en agua caliente en la zona pública durante un par de minutos, o bien tomar un baño caliente o una ducha. Así nos aseguraremos de que la zona a tratar está bien mojada. Tengamos en cuenta que debido a la dureza del vello púbico, suavizarlo antes de una depilación proporciona mejores resultados.
Aplícate una cantidad abundante de espuma de afeitar o gel sobre la zona púbica y dejarla durante unos minutos con el fin de que el vello se suavice aún más. Intenta no utilizar jabón ordinario para depilación, ya que no es adecuado. Quizás deberías experimentar con diferentes marcas para ver cual te va mejor y evitar así posibles irritaciones de la piel. Generalmente los jabones contienen elementos químicos diversos y unos pueden ir mejor que otros para nuestra piel.
A continuación debemos tirar de la piel un poco para que quede tensa con una mano, mientras que con la otra comenzaremos la depilación sin aplicar presión a la maquinilla. El afeitado debe hacerse hacia arriba; es decir, en dirección contraria a la del crecimiento del vello. Asegúrate de que hay suficiente espuma de afeitar o gel en la piel cada vez que hagas una pasada de la maquinilla. Así evitamos problemas de cortes o raspaduras. También es importante enjuagar la maquinilla cada dos pasadas aproximadamente para que no se produzcan atascos.
Una vez realizada la depilación es conveniente que nos apliquemos alguna crema hidratante o loción para bebés. De esa forma, la zona quedará protegida y evitaremos sensaciones incómodas que se producen después de cualquier afeitado.
Una vez que la piel de la zona púbica se ha acostumbrado a la depilación con cuchilla, podemos intentar aplicarnos una capa delgada de vaselina en lugar de una espuma de afeitar o gel. Con este remedio se gana en comodidad y suavidad en la depilación genital.

















